Recibir un requerimiento del SAT puede generar preocupación, pero no siempre significa una sanción inmediata. Lo importante es actuar rápido, revisar el motivo y responder con evidencia.
1. Revisa el buzón tributario
El buzón tributario es un canal formal de comunicación. Si llega una notificación, identifica fecha de recepción, plazo de respuesta, autoridad emisora, periodo revisado e impuesto relacionado.
2. Entiende qué pide el SAT
El requerimiento puede solicitar una declaración omitida, aclaración de diferencias, información adicional, corrección de datos o soporte documental. No respondas sin entender exactamente qué se está pidiendo.
3. Reúne documentación
Dependiendo del caso, necesitarás:
- CFDI emitidos y recibidos.
- Declaraciones y acuses.
- Pagos.
- Estados de cuenta.
- Conciliaciones.
- Contratos o evidencia de operaciones.
- Papeles de trabajo.
4. Compara contra contabilidad
Antes de responder, revisa si los datos del SAT coinciden con contabilidad. Puede haber diferencias por cancelaciones, notas de crédito, fechas, retenciones o pagos no conciliados.
5. Responde dentro del plazo
No dejes vencer el plazo. Si falta información, define una estrategia con contabilidad y asesoría fiscal. La respuesta debe ser clara, soportada y enviada por el canal correspondiente.
Cierre
Un requerimiento del SAT se atiende con orden: leer, entender, reunir soporte, conciliar y responder a tiempo. La empresa que tiene contabilidad al día tiene mucha más capacidad de defender su información.



